Porque está rentabilizando un espacio hasta ahora desaprovechado.

Porque no tiene que hacer ningún desembolso inicial.

Porque no tiene que realizar ningún tipo de mantenimiento o similar.

Porque su cliente (el arrendador) tiene asegurados sus ingresos por ley.

Porque está dotando a su nave de una imagen de modernidad y puede aprovechar sin coste el efecto de marketing que le supone.

Porque está aumentando el valor de su nave industrial.

Porque contribuye al sostenimiento del planeta, ahorrando la emisión de 56 Tm de CO2 anuales por cada instalación de 100kw.

Porque el único riesgo es … que no salga el sol.